Carlos Barbarito

Carlos Barbarito junto a su hija Cecilia
en la Estación de San Miguel
(Buenos Aires, Argentina)


Carlos Barbarito

Tres Poemas Inéditos






1. ESTÁ ESCRITO EN LA LOSA, EN LA VARA, EN LA ARGAMASA...



Está escrito en la losa, en la vara, en la argamasa,
en el oficio, en la ceguera, en el hambre,
en la cortina que se agita y en la que se rasga,
en el antiguo bosque y en la jornada lluviosa,
en la boya que flota, en la espera,
en el zorro que persigue a su presa
y en el zorro disecado junto a la ventana;
está escrito en cada gota, en cada semilla,
en el primer tambor y en la última trompeta,
en el olor a madera de roble, en la dársena más olvidada,
en el mal y en la cura, en la sal y en la escama,
en la piedra verde, en la piedra roja, en la piedra blanca,
en el viento del este, en la cola del cometa,
en el amor, en el veneno, en el metro patrón,
en sílabas, acechos, escarchas, cúpulas: No hay vida luego de la vida,
siempre hay muerte después de la muerte.

Y es Tiempo, no Amor, lo que juzga.






2. Y FUE LA TIERRA ARADA, BREVES PASOS...



Y fue la tierra arada, breves pasos
hacia un azul imposible,
desleída memoria de garzas
al sol, arena vertida en vaso de hueso,
ajado retrato de sombra
en un muelle, lodo quemado
a modo de traje. Y también codo y pie,
pero, ¿para medir qué cosa?


3. ¿Y SI PIERDO LA CONCIENCIA? RESBALO…


A Liliana Herrero



¿Y si pierdo la conciencia? Resbalo
hacia lo inefable con mirada de cordera,
envuelto en polen seco, seca
mi boca desde la que se ausenta todo verbo
desde aarónico hasta zurubí.
Por el canal más estrecho, un pez sin ojos.
Por el canal más ancho, un ciervo sin ojos.
¿Y si pierdo el brazo derecho? Río
con risa sin causa, lloro
con llanto sin razón, acabado el libro
y conducido el niño al sacrificio;
sin cimiento, todo debe ser apuntalado
en medio de la tempestad,
nadie está desnudo,
nadie disipa el humo
para ver lo que arde, casa o zarza.
¿Y si retrocedo vidas hasta la almeja? Apoyo
un dedo en la sal, algo,
desde alguna parte, confirma
al mundo lo inútil de ese gesto;
más vale dejar que se retire
lo que deba retirarse
y acuda lo que deba acudir,
resuelta en hilos la alegoría
y de esos hilos sostenida sobre noche y abismo
lo que llaman alma
y yo llamo respiración de buey
que sabe de agua y sed e ignora el resto.