Elicura Chihuailaf Nahuelpan | La Belleza del Otoño y Otros Textos




 Especial para Analecta Literaria * 


1. LA BELLEZA DEL OTOÑO


Desde hace años deseaba vivir la intensidad de nuestra Luna de los Brotes Cenicientos (otoño). Ahora que -abandonado de la angustia y el dolor de la urbe: su mercado- he vuelto con más constancia a mi comunidad, he podido abrazar en todo su esplendor el colorido amarillo / rojizo / verdeazulado de los bosques nativos de mi infancia; su aroma de humedad; su aleteo. Lloviznaban. Después, la helada nocturna los ha rodeado de agujas y de neblina que los convierte en sueños que levitan en frente de la visión cercana de la cordillera, el tenue Sol. ¡Cuánta inalcanzable belleza habita en el diálogo entre nuestro espíritu y nuestro corazón! Solitario, creo ver a la Kallfv Malen (la Muchacha Azul) aguardándome junto a la pagoda de un coigüe, mas era solamente una ilusión (seguiré esperando la posibilidad de su Ternura)

En la espera, ¿cómo no pensar en la inasible "realidad" de la Belleza, su Palabra? Las Ancianas y Ancianos de Yucatán nos dicen: "La Palabra nació por sí misma dentro de lo oscuro. La Palabra no es la voz que se dice ni el signo que se escribe. La Palabra viene de la conciencia, por eso debe ser sentida dentro para que sea espejo de sí misma". "La conciencia / el pensamiento que es nada más el reflejo de la Naturaleza y de su infinito que nos regala el sonido de las palabras, el modo de nombrar", dice nuestra Gente. Por eso las palabras expresan la concepción de mundo de quienes las crearon / crean / crearán en todo tiempo y en todas las tierras. Ellas revelan el modo de Escuchar de sus hablantes / gestuantes

Como ustedes ya saben, en el idioma que nos legaron nuestros Antepasados -el mapuzugun / el habla de la Tierra- hay una palabra que nos define: Mapuche / Gente de la Tierra, por lo tanto, nuestra vida aquí no puede concebirse -nos dicen- sin la conciencia de pertenecer a ella. Nuestra Az Mapu refiere las Costumbres de nuestra Tierra. Nos reiteramos entonces: ¿es la Belleza la gestualidad -su equilibrio particular y diverso- que refleja el movimiento (el sonoro silencio) entre la interioridad y la exterioridad, y cuya pausa (que es la contemplación) corresponde a un tiempo determinado y modificado por el transcurrir del tiempo que es un Sueño? Si es así, ¿en el Meli Witran Mapu (los Cuatro Lados de la Tierra) la "representación" más explícita (inmediata) de la Belleza estaría dada en lo que corresponde al ciclo natural, es decir, las estaciones de la Vida?

¿El entendimiento estereotipado de la belleza es la fijación fragmentada -de modo siempre arbitrario (negación de la diversidad)- de la totalidad que es la Belleza? Para nuestra Gente, el arte de la Palabra sigue siendo el principio, el origen, su cúspide; la tarea es -nos dice- no olvidarnos que debemos estar alertas para que brillen siempre. Porque la Palabra pone en movimiento al universo; su luz -en lo claro y en lo oscuro- es la Belleza, pues surge de él, lo "representa", porque recoge su dualidad en un presente que es también el "rostro" de un pasado y un futuro que puede ser -por un lado- lo concretamente previsible en lo venidero, pero también -por otro lado- el más absoluto misterio. "Las cosas no vienen y van, somos nosotros los que vamos a ellas, sólo nuestro Espíritu camina; la memoria no es ojo que se vuelve al pasado sino fuerza que nos deja ver lo que está en su esencia, fuera del tiempo", dicen las Abuelas / los Abuelos en Yucatán

¿Es la Belleza la posibilidad de ver lo que todos / todas ven desde diferentes perspectivas y énfasis, y aquello que los demás no ven pero nombrarán pronto / después / lejanamente? ¿Es la Belleza lo visible, pero sobre todo lo invisible, aprehendido por los ojos transparentes de nuestro espíritu y su sombra que es nuestro corazón? La Belleza está en todas las cosas, en todo lo viviente. El estereotipo es lo que nos categoriza / lo que nos pierde (como el reloj, como la brújula), nos dicen. Es la Belleza la pausa que refresca la fluidez de la sonoridad del Universo: la insondable resonancia de su Totalidad a la que pertenecemos y por eso nunca podremos asir / nombrar en su más honda significación

(Nada nuevo hay bajo el Sol de mi otoño interior. El otoño exterior palidece ante al arribismo y la represión capitalista).


2. SUEÑOS POR MI HIJA CLAUDIA


"Hay golpes en la vida tan fuertes... ¡Yo no sé! / (...) como si ante ellos, / la resaca de todo lo sufrido / se empozara en el alma… Yo no sé! // Son pocos; pero son… Abren zanjas oscuras / en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte". "Y, desgraciadamente, / el dolor crece en el mundo a cada rato, / crece a treinta minutos por segundo, paso a paso, / y la naturaleza del dolor, es el dolor dos veces (...) // Jamás, hombres humanos, / hubo tanto dolor en el pecho (...) / Jamás tanto cariño doloroso, / jamás tan cerca arremetió lo lejos.../ Jamás, señor ministro de salud, fue la salud más mortal / y la migraña extrajo tanta frente de la frente! / Y el mueble tuvo en su cajón, dolor, / el corazón, en su cajón, dolor" (César Vallejo).

A mí, que siempre me atrajo más la narrativa, me salva ahora -de la tosca realidad, de la impotencia, del enojo- la realidad profunda de la poesía. La Palabra poética, única hermana de los Sueños. Esos Sueños que son anunciadores de lo que vendrá, pero que -en la dualidad de lo positivo y de lo negativo- no puede ser cambiado; no podemos tener tal pretensión, nos dicen. ¿Pewmaymi? / ¿Soñaste? La cultura Mapuche es una cultura de los Pewma / Sueños, les digo una vez más.

Cuando mis tres hijas mayores eran niñas aún, una mañana -como muchas mañanas- tuve un Sueño: una estrella pequeña / una cometa caía estrepitosamente desde la copa de un manzano y rodaba sobre el pasto y mi angustia, en la ladera de la quinta de la casa de mis padres en Kechurewe. A la hora del desayuno familiar tuve la arrogancia de pedirles que ninguna subiera entonces a los árboles colmados de membrillos verdes, manzanas, albaricoques, guindas y cerezas. Los adultos todavía no concluíamos la conversación de la sobremesa del verano cuando tuvimos que correr ante un sordo sonido próximo a la cocina. Mi hija Claudia Tamuré -siempre tan preocupada de todos- había caído de un cerezo al que había trepado para sacar frutos para el postre del almuerzo. Varios meses estuvo inmovilizada en cama, pues se le había trizado en dos partes su columna vertebral

Hace unos días atrás estábamos en Santiago, en la casa de mi hija Laura Malen y de Alvaro, su marido, ambos médicos de paso ahí por razones de especialización. Antes de despedirnos (Caui -que es Médico Veterinario- para ir a dar un examen en la Facultad de la Universidad de Chile y yo para viajar a Italia a leer en el Festival de Poesía de Parma, en el que estarían Bob Dylan y Wole Soyinka, entre otros), temprano en la mañana, le conté un Sueño: estaba en un lugar desconocido, entre colinas y cerros, junto a una enorme piedra; habían algunas personas que observaban a alguien enfermo o fallecido, y junto a unos asientos de madera estabas tú, le dije, al lado de mi mamá, sin ánimo de curiosear parece

Había llegado al aeropuerto cuando fui informado -por el decano de la Facultad de Veterinaria- que mi hija había sufrido un problema de salud y estaba inconsciente y se esperaba una ambulancia que demoraba demasiado en llegar. Más tarde, de regreso al centro de la ciudad, fuimos avisados que -dado el riesgo vital en el que se encontraba- sería operada de urgencia en el Hospital Dr. Sótero del Río, la hemorragia cerebral era cuantiosa. Desde la estación del Metro vi al entristecido hospital rodeado de colinas y cerros, y en el cercano horizonte la cordillera de Los Andes... Después la llovizna y el frío y los desconsolados bancos en la sala de espera

Hija querida, ¿me escuchas?: tú sabes que también muchas veces hemos compartido la Conversación de Sueños hermosos que se han cumplido. Tu familia -para la que eres imprescindible- te abraza ahora desde nuestro Azul más intenso posible, Azul de We Tripantu / de renovada salida del Sol. La lluvia de la Luna de los Brotes Fríos se llevará -deseamos- nuestra angustia y hará resplandecer nuestra Ternura. Gracias infinitas a la energía que te habita en su fuerza infinita: la Vida, que ha optado por aferrarse a tu cuerpo amado. Recuerda siempre que ningún padre / ninguna madre desea sobrevivir a sus hijas / hijos, sino reemplazarlas / reemplazarlos en el instante del dolor o de la muerte.



3. PRESOS POLÍTICOS MAPUCHE: POR AMOR A LA MADRE TIERRA


En todos los Pueblos y tiempos, nacen -y viven para siempre- seres humanos adelantados / adelantadas que construyen su Palabra en y desde la más verdadera poética: la acción de su pensamiento. Mujeres y hombres resplandecientes, brotando como flores sobre la nieve del invierno o sobre la arena del más inhóspito desierto. Hombres y mujeres que viven con todos / por todos, que se hacen cargo y estremecen nuestra soledad y enrostran el egoísmo y brutalidad del sistema capitalista porque ellos / ellas -por su sensibilidad y con su sacrificio- han alcanzado la innegable autoridad para que nos obliguemos a Escuchar lo que nos están diciendo. Como el Silencio y la contemplación de la naturaleza, ellas / ellos son nuestra Memoria de que es irrefutablemente cierto que somos nada más una pequeña parte del universo, hijas e hijos de la Madre Tierra a quien pertenecemos. Somos briznas apenas soñando en la levedad / la brevedad del viento Azul

Hombres y mujeres que -por amor a la Madre Tierra- ayer sufrieron y sufren hoy (y seguramente mañana) la pena del encarcelamiento; que lucharon y luchan por Ternura, para recordar al Estado -y a los adinerados que lo instalaron y sostienen- que la legitimidad es anterior y está / o debiera estar por sobre la "legalidad" con la que depredan y usurpan las riquezas que nos pertenecen a todos (a las generaciones pasadas, presentes y futuras). ¿Cuántas muertes humanas han provocado los Presos Políticos Mapuche?: ninguna. Ellos / ellas no han hecho sino elevar su voz para defender la legitimidad de las normas -siempre incluyentes- de la naturaleza, el siempre comunitario ecosistema (Itro fill mogen / la totalidad sin exclusión, la integridad sin fragmentación de todo lo viviente), y para cuestionar la casi constante exclusión / la ilegalidad de la legalidad chilena 

En distintos lugares y tiempos se ha dicho: "Todo pueblo que lucha tiene derecho a defenderse". Toda historia / todo relato de un Pueblo es una continuidad; desde su visión de mundo se revelan sus esperanzas, sus alegrías, sus tristezas, sus enojos y sus Sueños.  ¿No son acaso hebras diversas de un mismo tejido, que se entrecruzan para brindarle firmeza, mientras se canta, se cuenta, se conversa, se aconseja, se hace rogativa, se lucha, se parlamenta?

"Los winka han roto la armonía aquí, han violentado el equilibrio entre nuestra Tierra de Arriba y la Tierra que Andamos. Ellos trabajan con las energías negativas / las de la Tierra de Abajo, por eso aquí se ha secado el agua y han desaparecido las plantas y las hierbas medicinales; por eso nos hemos enfermado nosotros y también nuestros animales. Los winka están enfermando a nuestra Madre Tierra", están reiterando las Machi / los Machi que luchan contra las enfermedades que son también hoy día los latifundios y las empresas forestales / hidroeléctricas / pesqueras / mineras

Aquí están nuestros tuwvn y kvpalme, nuestros lazos con la Tierra en la que nacimos y la familia y comunidad a la que pertenecemos. El Rewe es el centro de la Tierra, el lugar donde Conversan e interactúan todas las energías que habitan el Universo. El Espíritu Azul que nos rige cumple acciones diversas y de acuerdo a ello lo nombramos, dicen nuestros Abuelos / nuestras Abuelas: Elmapun, cuando creó la Tierra / Elchen, cuando creó a la Gente / Genmapun, como sostenedor de la Tierra / Genechen, como sostenedor de la Gente. Es así como las personas respondemos también a distintos nombres al mismo tiempo, nos dicen: padres / hijos / hermanos / pensadores / guerreros...

Nuestra cultura es incluyente, valora sus diversidades, cada una de ellas entrega su aporte particular para enfrentar los rigores de la historia común. Existen nuestras comunidades -físicas y espirituales- y por ellas existen nuestras organizaciones, cada una da cuenta de una innegable realidad. Por eso, contrario a lo que insisten en afirmar los gobiernos chilenos, decimos: todas nuestras organizaciones nos representan en la totalidad de la vida que no ha tocado vivir

(Lamgen Millaray, estas palabras para Usted y para todas nuestras hermanas que -contra toda adversidad y distancia- trabajan para entregar el ánimo constante / imprescindible a sus compañeros -nuestros hermanos- encarcelados por el poder económico chileno).



* Analecta Literaria agradece al poeta y oralitor mapuche, Elicura Chihuailaf Nahuelpán, su gentil colaboración y la autorización para publicar sus textos.



ELICURA CHIHAUILAF NAHUELPÁN. Poeta, Oralitor, Escritor y Traductor chileno de ascendencia mapuche, nacido en Quechurewe, Región de la Araucanía, Chile, en 1952. Médico obstetra de profesión, docente universitario y Secretario General de la Agrupación de Escritores Indígenas, forma parte junto a Jaime Huenún, Bernardo Colipán, Leonel Lienlaf y otros, de un notable grupo de poetas  mapuche. El nombre Elicura proviene del mapudungun y significa «piedra transparente» (lüg: «transparente», kura: «piedra»). Chihuailaf, en tanto, significa "Neblina extendida sobre un lago" (chiway: «neblina», lafün/lafken: contracción de «extendido» y «lago»). Nahuelpán es tigre-puma (nawel: "tigre", pangi: puma). Realiza los estudios superiores en la Universidad de Concepción, cultivando de manera paralela el oficio de poeta. Médico obstetra de profesión, actualmente es profesor visitante en la Universidad de Chile y colaborador de las revistas “El Periodista” y “Punto Final” de Santiago. Integrante de la Academia Chilena de la Lengua, colaborador del Observatorio de Derechos de los Pueblos Indígenas de Temuko y secretario general de la Agrupación de Escritores Indígenas de Chile. Su obra es principalmente bilingüe, en mapudungun y español, Ha publicado:  El invierno y su imagen (1977), En el país de la memoria (1988); De Sueños Azules y contrasueños (1995).A orillas de un sueño azul; La Palabra: Sueño y Flor de América. Adelanto de una muestra de Oralitura Indígena de América (1997);  Recado Confidencial a los Chilenos (1999); Canto libre / Lliz Vlkantun (2007); Kallfv Mapu, Tierra Azul (2008); Historia y luchas del pueblo Mapuche (2008); Poesía y prosa chilena del siglo XX (2009); Kallfv Pewma Mew [Sueño Azul] (2009); El azul de los sueños (2010); La construcción cultural de Chile (2010). En 1994 y en el año 2000, obtiene el Premio Mejor Obra Literaria que otorga el Consejo Nacional del Libro y la Lectura de Chile por sus trabajos de poesía y ensayo, respectivamente. En 1997 es distinguido con el Premio Municipal de Literatura de Santiago de Chile. Ha dado lecturas de poesía en Holanda, Italia, España, México, Venezuela y Colombia. Parte de su obra se ha traducido al catalán, italiano, alemán, inglés y húngaro, entre otros idiomas.