Poemas de Graciela Maturo | Selección de textos y datos bio-bibliográficos de Mónica Daniela Larribau





GRACIELA MATURO, nació en Santa Fe de la Vera Cruz el 15 de agosto de 1928. Es escritora, poeta, crítica literaria y catedrática universitaria. Investigadora Principal del Consejo Nacional de Investigaciones (CONICET). Egresa de la universidad de Cuyo -Mendoza-, con el título de Licenciada en Letras. Como docente universitaria ejerció las cátedras de Introducción a la Literatura y Teoría Literaria en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Buenos Aires y ocupa actualmente la de Literatura Iberoamericana en la Universidad Católica Argentina. Fundó en 1970 el Centro de Estudios Latinoamericanos, de amplia trayectoria en la investigación de las letras y la cultura de América Latina. Ejerció la docencia en la Universidad Nacional de Cuyo, la Universidad del Salvador y el Instituto Franciscano. En 1989 fundó el Centro de Estudios Iberoamericanos de la Universidad Católica Argentina. Fue directora de la Biblioteca Nacional de Maestros en el Palacio Pizzurno de la Capital Federal desde 1990 a 1993. Entre otras distinciones ha recibido el Premio de Poesía Laurel, 1958 por Un viento hecho de pájaros; Premio Municipal Mendoza, 1960 por El rostro; Premio de la Sociedad Argentina de Escritores por El mar que en mí resuena; Premio Bienal de Literatura de Mendoza, 1966 por Habita entre nosotros; Mención de Honor de la OEA por Canto de Eurídice, 1967; Premio Ensayo Provincia de Santa Fe, 1967 por Julio Cortázar y el hombre nuevo; Faja de Honor de la SADE, 1984 por La literatura hispanoamericana: de la utopía al Paraíso; Premio Discepolín, 1983; Premio Esteban Echeverría 1995, instituido por la Sociedad Gente de Letras. Ha sido galardonada en 1995 con el Premio Esteban Echeverría, instituido por la Sociedad Gente de Letras. Es propuesta el mismo año por la Universidad Argentina John F. Kennedy para el premio Gabriela Mistral de la OEA. En 1997 recibe el Primer Premio de Poesía de la Asociación Santafesina de Escritores, por su libro Cantos de Orfeo y Eurídice; y en 1998 recibe el Premio Fondo Nacional de las Artes. Su obra publicada comprende la investigación, la crítica literaria, el ensayo y la poesía.



LIBROS PUBLICADOS


Poesía


  • Un viento hecho de pájaros, 1958. Córdoba, 1960.
  • El Rostro, publicado en Cuadernos Herrera y Reissig, Montevideo, 1961.
  • El mar que en mí resuena, Ed. Ismael Colombo, Buenos Aires, 1965.
  • Habita entre nosotros, Azor, Mendoza,1968.
  • Canto de Eurídice, Ed. Ultimo Reino, Buenos Aires, 1982.
  • El mar se llama ahora con tu nombre, Ed. Ultimo Reino, Buenos Aires, 1993.
  • Memoria del trasmundo. (Plaqueta) Ed. Ultimo Reino, Buenos Aires, 1995.
  • Orfeo canta. (Plaqueta) Ed. Río de los pájaros, Concordia, 1995.
  • Cantos de Orfeo y Eurídice. Prólogo del Dr. Arturo García Astrada. Edición El Copista, Córdoba, 1996.
  • Nacer en la palabra. Recopilación de los tres primeros libros de la autora. Ediciones Culturales de Mendoza, 1997
Ensayos

  • Adán Buenosayres de Leopoldo Marechal. Mendoza, Azor, 1958.
  • Proyecciones del surrealismo en la literatura argentina. Buenos Aires, ECA, 1967.
  • Julio Cortázar y el hombre nuevo, Buenos Aires, 1967.
  • Claves simbólicas de García Márquez, 1972; segunda edición ampliada, Buenos Aires, García Cambeiro, 1977.
  • Introducción a la crítica hermenéutica. Buenos Aires, Tekné, 1979. Reedición, 1995.
  • La literatura hispanoamericana: de la utopía al Paraíso, Buenos Aires, G.Cambeiro, 1983.
  • Argentina y la opción por América, Buenos Aires, Castañeda, 1983.
  • Fenomenología, creación y crítica. Buenos Aires, García Cambeiro, 1989.
  • La mirada del poeta. Ensayos sobre la creación y la expresión poética. Buenos Aires, Editorial Corregidor, 1996.
  • La identidad Latinoamericana como problema y destino. Tekné, Buenos Aires, 1997.
  • América como recomienzo de la historia.

Antologías

  • Hacia una crítica literaria latinoamericana,1976.
  • La mujer, símbolo del mundo nuevo. Buenos Aires, 1977.
  • Mitos populares y personajes literarios. Bs As, Castañeda, 1978.
  • América Latina, integración por la cultura. Buenos Aires, García Cambeiro, 1985.
  • Sábato en la crisis de la modernidad. Bs As,1985.
  • Cátedra Marechal. Buenos Aires, Corregidor, 1985.
  • Literatura y Hermenéutica. Bs As, García Cambeiro, 1987.
  • Imagen y expresión: elementos para una teoría y una hermenéutica literaria desde América Latina, Buenos Aires, García Cambeiro, 1991.


POEMAS ESCOGIDOS

EL MAR QUE EN MI RESUENA



I



La palabra es la conjunción entre el hombre y el Cielo
Swedenborg


Unas palabras ciñen la luz del aire, el polvo,
las formas que recibe mi costumbre.
Unas palabras cercan el misterio.
Quiero apretar la arcilla entre mis dedos,
poseer la madera, la sal, el vidrio, el fuego,
pero sólo palabras esconden el silencio.
Y me acosa el pavor de violar su corteza
y hallar el ancho cauce sin nombres para siempre.



II

Ardo despacio y puedo
contemplar mi llama.
Mis manos de rara estirpe que entrelazan las flores
y dibujan las cifras.
Mi exacta piel, mis ojos
que recogen la luz para inventar las formas.
Ardo despacio
lumbre de amor de sangre de misterio
Este es mi valle nocturno.
La jaula de hechizos desde donde creo
que alguien sueña por mí.



III

Hueso arrancado de la tierra
de Adán, del rojo barro en llamas
donde Dios se contempla,
abre tus ojos sobre las espumas.
Guardadora de llaves que cuidas las maderas,
los alimentos, los arcones.
Para ti eran las plumas, los espejos de vidrio,
los blandos animales calientes, la tibia seda.
Mira el pecho del hombre donde enredas
la cabellera untuosa.
Resbala en ese abismo mortal
donde ni el brazo del amante
rescatará tu cuerpo.
Tiende también el arco de tu dulce madera
hacia una luz tan pura que arrasará tus huesos.


IV

Los signos me acompañan
mis extraños amigos
fieles a una desconocida arquitectura
a la que estoy uncida desde el hueso.
Me miran rostros, pájaros, ramajes,
altas constelaciones.
Una piedra sellada por la música
es un signo de amor indescifrable.
Siento el pavor de un reino que no me pertenece
pero busco sus huellas.
Señales, talismanes,
estamos anudados por un pacto secreto.

V

El sol está tendido, ciego arquero.
Espadas azules, resplandores,
ruedan sobre el follaje polvoriento.
En mi garganta un álamo,
un insecto turbado sobre lajas ardientes.
Hasta que el cielo cruja y vuelque el agua
dulce araña de lluvia, brillante
sobre las anchas hojas del magnolio.

VI

Miro un retrato de muchacha con el pelo largo.
Con una larga mirada de asombro y sueño.
Miro un retrato de muchacha con niño en brazos
una muchacha que arropa con audacia su inocencia
una muchacha que está triste
una muchacha que descubre las luces y el desamparo
entre la niebla
Una muchacha entre las vendedoras que leen cine-
novela.
Esa muchacha camina y ya no es una muchacha
la misma mirada tonta
el largo pelo húmedo está anudado
Miro un retrato de muchacha.


ENTRE RUINAS QUE BRILLAN


Oh derrumbe de cielos,
talados campos, montes quebrantados,
mundo que ajeno ruedas, te deshaces...
Alguna vez mis ojos dibujaron tu forma
y un corazón en calma
era dulce regalo de las horas.
La vida era armoniosa como un barco que rueda
por el oscuro río, lentamente,
con toda la cubierta iluminada.
Qué vendaval aciago hizo rodar sus dunas
sobre un tiempo colmado...
Oh voz de mis campanas, recogida
por vellones de niebla.
Mi luces titilaban en un país de ciegos,
no llegaban los ángeles llameantes,
sólo seres sin rostro, socavando los sueños
esparciendo su polvo degradado.
Perdida, sola, a veces
hallaba la certeza navegando entre soles.
Navego aún, mecida, por el aire engañoso
entre ruinas que brillan


EL RUMOR DE LA ROSA

Escucha su rumor.

Es una rosa que es un trueno que es un pájaro,
un bramido que crece como un bosque.

Una estrella que ruge,
un incendio nacido de un invisible corazón,

Escucha su rumor.
Nada viene a acallarlo.
Ni el ruido del fusil, ni el miedo, ni la noche
ni la dura palabra de los sagaces.

Nada viene a curar esta llaga esta rosa
madera cruz ardiendo en la tormenta
furia del huracán que entremezcla los tiempos

Flor de la tempestad.
Estallando entre lápidas de mármol,
manchando con su púrpura de amor las inscripciones
/muertas.

Es una víscera caliente,
un corazón de todos y de nadie
nacido del calor de una muchacha que amamanta
/su hijo en la intemperie.
Crecido en la soledad del hombre,
amargo del dolor del que nunca descansa,
oscuro en la negrura de una mano aterida.

Rosa oscura naciendo del fuego callado de los pechos
nutrida en el delirio, en la esperanza.

La lluvia cae indiferente sobre los signos del despojo.
Un gran silencio llega, mojado de neblinas,
en la oscuridad del invierno.

Oye el rumor de la rosa que despierta.
Es una loba ardiente que alimenta a las
/auroras del futuro.



CANTATA DEL AGUA


I. LA FUENTE

a Abel Posse

Agua dormida y sola
no regada
agua escondida, resguardada, dulce,
cuerpo sin forma,
pez que te resbalas.
Agua que de tí misma te alimentas
matriz, pupila, llama,
plata líquida sólo por amor rebasada.
(Yo era la hoja polvorienta lavada por la lluvia.
El viento convertía mis huesos en un arpa,
y descubrí la fuente, muy adentro.)
Agua dormida y sola que en mí vives.
Naufragué para siempre en tu lago llameante
en tu seno de hielo.



II. LA VOZ DEL AGUA EN COMPOSTELA

a Pierre Marcombe

Fina es la voz del agua en Compostela.
Llueve un agua levísima
sobre la piedra gris
sobre la negra fuente
ensimismada.
Cuenta la lluvia historias
de peregrinos
que durmieron cansados
bajo los fríos soportales.
Canta la lluvia una canción de amigo
para el muchacho que se va
lejos
hacia las rías,
a la guerra.
Dice el agua que es suya esta ciudad antigua
que son suyos los atrios acariciados
las columnas
la plaza en que la tarde bellamente reposa.
Me dice Rosalía:
Chove miudiño.
Llueve en Santiago y lloran
suavemente las gárgolas.
Las campanadas miden
un tiempo sin relojes.


III. DEL AGUA DANZANTE

a Fray Domingo Renaudiêre de Paulis

(Como el sol te entregabas a la vida:
de tu cuerpo nacían seres nuevos
con cabellos de miel)

Corazón de agua
cantante
en tu vocación de vidamuerte.
Quién dirá con su lengua tu luz de abismo
tu felicidad de otro mundo
tu canto de entresueño.
Agua pura y huyente
que alcanza las orillas de blancos cementerios
donde rezan oscuros los cipreses.
Agua-palabra, gracia cristalina,
lava mi frente fatigada.
Agua lejana y jubilosa,
danzante entre las viñas.
Agua adolescente de espumas
plena de sí, riente,
hecha de la sonrisa de un niño
agua que se deshacía por amor
como un rosario de perlas.


IV. AGUAS BRAVÍAS

A Marta Zamarripa


Otras aguas me vienen a los ojos.
Son las aguas violentas del Paraná,
fuertes, verdes de selva, cargadas de resinas,
aguas que arrastran troncos, rojas flores,
bestias dormidas, coronas, osamentas,
astros caídos.
Ví las aguas bravías del Paraná
castigando coléricas la casa del hombre.
Vi sus brazos alzando los troncos del sauzal,
allá, en Colastiné,
donde sueñan salvajes las cañas bravas.
Aguas del furor y la pasión,
aguas sombrías despeñándose desde un negro centro,
esquivas, melancólicas,
destrenzándose solas en las orillas,
aquietándose lentas, cansadas,
envejecidas.
Aguas del Paraná, dolientes,
lamiendo el costado de Santa Fe, la antigua.
Aguas de amor y desamor,
aguas de trágico desencuentro.
Río que nunca vuelves al origen amado.


V. AGUA DE AZOGUE

a Hanna Houskowá

Agua sinuosa y verde del Vildava
lenta, sombría, luminosa, sola.
Agua de azogue, densa de misterios,
detenida en la negra madera de los molinos.
Miro tus cisnes irreales sobre el mercurio
tembloroso de lluvia.
Tus cisnes negros, blancos,
custodiando el secreto silencioso del tiempo.
Agua majestuosa del Vildava
cruzada de puentes, de peregrinos.
Puente Carlos, lugar sagrado,
templo a la intemperie.
Volveré a esta ciudad que está en mi vida
para encontrar la llave,
las puertas del castillo.



VI. PUERTAS DEL MAR
a Héctor Villanueva


Mar abierto, redondo como el cielo,
pórtico de la muerte
muertemar.
Mar de vida que engendras la pureza del nácar
matriz del tiempo
cuna de corales.
Mar donde se destruyen los cuerpos y los tronos
mar biforme, cerúleo,
llano de infinitud.
Mar de puertas abiertas
suelo sin lápidas
donde los marineros descansan entre rosas.
Seno materno
cueva de pórfido sagrado,
origen, perla, tierra,
templo
puerto
llegada.