7 Poemas De: AntologÃa Poética [2012] HUMANIDAD Hay un lugar llamado humanidad un bosque húmedo después de la tormenta donde abandona el sol los ruidosos colores del combate una fuente un arroyo una mañana abierta desde el pueblo que va al campo montada en un borrico hay un amor distinto un rostro que nos mira de cerca pregunta por la época nueva de la siembra e inventa una estación distinta para el canto una necesidad de hacer todas las cosas nuevamente hasta las más sencillas lavarse en las mañanas mecer al niñ…
Poemas Éditos e Inéditos 1. RECORDANDO VENECIA DESDE EL SUR Los miércoles Almuerzo con amigos poetas y entre azulados Martinis, pienso en las nieblas de Octubre Imaginando como eligieron los ángeles Brumas tan desconcertantes para su real morada. Busco la ceniza en los ojos de algunos, Cuando empuñaban flameantes espadas, Enhiestos sobre doradas cúpulas o tendidos Sobre un alféizar, junto a un león alado De mirada inquietante. Prefiguro aquel del Caravaggio, Vestido más a la manera de un joven gentilhombre, Sin despleg…
Compadre Mon [Selección] 1943 COMPADRE MON Por una de tus venas me iré Cibao adentro. Y lo sabrá el barbero, aquel que los domingos Te podaba las barbas Como quien poda un árbol de la patria. Y también Domitila lo sabrá, Domitila Que mientras comadreaba tenÃa entre las manos Unos duendes que hacÃan pan sabroso hasta el lodo. Y habló de Domitila, porque sin esa cosa... Quizá ni tu revólver fuera un poco de pueblo. Porque ella fue tu risa, fue tu pan y tu catre. ¿Qué hubiera sido entonces de esas cosas humildes Que…
Poemas Éditos e Inéditos De: Ajenos al vecindario (AntologÃa) [2009] ATARDECER DE INVIERNO “Me paro en la luz oscura de la calle oscura y miro mi ventana. Yo nacà allÃ.” Gregory Corso Las luces de los modestos talleres de corte y confección ya se habÃan encendido al costado de un canal de deshielo que por Zonda y Marquesado bajaban del oeste. Las luces de las melosas fábricas de dulce de membrillo ya se habÃan encendido sobre el vapor de unas ollas enormes con destino de cielo raso y sin paradas intermed…
Lectura de los dedos Siempre consideró que la frase “no hay nada que festejar” no le decÃa nada que le impidiera el hacerlo. HabÃa algo y mucho: los colores, la luz, su respiración, los juegos amorosos, sus amplias pestañas indagando sus ojos azul marino más allá de la lÃnea de los pescadores y que existiera la literatura y estar listo para las palabras que musita la vida sin que sean oÃdas. También se tomaba por alguien honesto pero para probárselo tenÃa a veces que robar y festejar tanta rectitud. El objeto no tenÃa importan…
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