Carta a un amor secreto « Escribo más para mí que para ti. Sólo busco aliviarme» Cartas de amor de la religiosa portuguesa. Al extranjero: Hubo una vez en mi vida un extranjero. Llegó como llegan los que están de paso: cuando menos lo esperaba. Nunca supe con certeza nada de él. Después de cada encuentro, yo suponía o imaginaba su vida. Y él, por su lado, hacía lo mismo conmigo. Hablábamos muy poco, pero a veces, cuando nos g…
* Sabía que seríamos cuatro en el grupo: Renata San Pedro, la empresaria textil, dos profesores universitarios especializados en Comercio Exterior y un abogado especialista en Derecho Internacional. A Renata ya la conocía, porque nos habíamos encontrado en una premiación hacía algunos años. No me reconoció hasta que le dije que era la esposa del ingeniero Ernesto Pérez Matto, uno de los galardonados en aquella ocasión. Ella había sido jurado y le entregó su premio al empresario joven más exitoso del año, o sea, a mi apuesto es…
Esas fiestas de diciembre, cualquier cosa es un pretexto para celebrar. A cierta altura se concentra tanto el insumo eléctrico de miradas y movimientos estratégicos que una querría desaparecer de ahí mágicamente y en un parpadeo privado aparecer metida en su propia cama. Ahorrarse así la parte crucial de la cuestión, es decir, irse. Cómo irse, con quién irse y, lo que es más importante de todo, cuándo irse. Algunos consejos para irse de una fiesta: a. No seas la primera. (La segunda sí, cómo no, con todo gusto.) b. B…
NO ESTUVIMOS ESA NOCHE EN LONDRES No tuvimos una noche en Londres (como debe ser) una noche cualquiera pero en Londres para pulir la torva mascarada del poema la muesca encanecida de un poema gris poema torpe y gris ese gris tropical que desconoce la nevisca un poema lluvioso anquilosado en su pastosidad de no jugarse el todo por el todo. No estuvimos esa noche en Londres (como debió ser) una noche cualquiera pero en Londres sirviendo de amuleto en contra del calor en contra de esta capa peg…
Poemas De: En la orilla derecha del Nilo (2000) DESLÍZATE A LA MAR, BARCA DEVOTA nueva canción de Orfeo para mi hijo. Deslízate a la mar, barca devota, y cruza los paisajes con tu inocencia en estos tiempos en que las naves tienen que ganar. Tú que aún superas para ti el origen de la ciudad pequeña, dulce, desmembrada, hazte a la mar de la memoria y boga, cruza océanos de dudas, noches de réquiem, deshace el mito para volver a ser, no te devuel…
Síguenos en las Redes Sociales