Especial para Analecta Literaria * 1. LA BELLEZA DEL OTOÑO Desde hace años deseaba vivir la intensidad de nuestra Luna de los Brotes Cenicientos (otoño). Ahora que -abandonado de la angustia y el dolor de la urbe: su mercado- he vuelto con más constancia a mi comunidad, he podido abrazar en todo su esplendor el colorido amarillo / rojizo / verdeazulado de los bosques nativos de mi infancia; su aroma de humedad; su aleteo. Lloviznaban. Después, la helada nocturna los ha rodeado de agujas y de neblina que los convierte …
MitologÃa/s en Juan José Saer: Leer En lÃnea * Silvia Calosso Universidad Nacional del Litoral Resumen1 Cualquier lector advierte desde los primeros textos, en la obra de Juan José Saer, la presencia de los mitos clásicos y la lectura y relectura fervientes de los autores griegos y latinos. El relato de la guerra de Troya, por ejemplo, aparece en reiteradas ocasiones, y el autor logra imbricaciones mutuas, idas y vueltas entre una nueva unidad narrativa, que parte del mito canónico, de sus reescrituras posteriores fatigadas po…
Cordero el PolÃtropo Recorrido por la obra de Leónidas Lamborghini * Pablo Ingberg Tradición y personalidad Leónidas Lamborghini (en adelante LL o Lamborghini a secas), argentino, de habla castellana subespecie porteña (aunque no teme eventuales contaminaciones de un entorno foráneo o de un registro culto multilingüe), de nombre griego (Leónidas: de la estirpe de León o, por qué no, del león; y más aún: aquél en quien se reconoce al león), de apellido italiano en que él encuentra reminiscencias inglesas (y, añado…
ALIMENTOS Yo miraba a la gente cuando comÃa: Alzaba la mano con escasa ceremonia y con ella alzaba el brazo que iba hacia alguna parte del mundo, un mundo familiar habitual y plagado de sus propios olores, y después la llevaba hacia su boca. El mundo cambiaba y su boca también. Y luego continuaba la misma rutina. La boca, el brazo, el movimiento de los maxilares. El resultado de todo esto era un vientre hinchado, una boca y dos manos quietas. AsÃ, poco a poco, la gente se devoraba el mundo mientras el mundo se dejaba devo…
MarÃa Julia De Ruschi Diez Poemas De: Poemas de Nada escrito (hilos editora, 2011) EXORDIO La mañana llega como un pozo. Quiero creer en la belleza. ¿El mar, los árboles? La ciudad está rota. Con el viento sur se levanta un polvo sucio de la tierra reseca donde los chicos jugaron al fútbol hasta no dejar ni brizna de pasto. Los palos borrachos, enigmáticos, empiezan a lanzar el algodón de sus frutos ovales. Alguna vez escuché el silencio de esos frutos. Se recortan colgando de ramas negras contra el cielo temprano, tenue, …
Luis Manuel Pérez Boitel 7 Poemas De: Antes que la Noche Acabe. AntologÃa Personal (2005) PRELUDIOS I guardo entre mis dedos la percepción de estos dÃas y no quiero dejar atrás la infancia la hora en que decidimos por qué no somos la figurilla de agua frente al pórtico rostros confundidos vagan en la noche con este hedor que abrigan las calles navego todavÃa intento dejarlo todo a la intemperie en busca de esa filosa palabra que suele ser la libertad entre los dedos guardo la poca agua que nos nutre con ese sabor…
Beatriz Villacañas 20 Poemas De: La gravedad y la manzana, AntologÃa (2011) TRAYECTORIA En principio fue el grito, aunque el llanto se oyera adelantado. Grito, hecho emblema por siempre del contacto más virgen del aire en nuestra carne. TRABAJOS FORZOSOS He dibujado pájaros-manzana y he entrenado a mis huesos en las palabras nuevas. He moldeado a un dios entre mis manos y he sudado en la forja de las armas sagradas. Excavé la raÃz de la unidad perdida. Busqué un dÃa sin vÃspera y el cauce primigenio d…
MarÃa Teresa Bravo Bañón 15 Poemas De: Es Un Crimen Talar El A lmendro Florecido (2010) 1. ES UN CRIMEN TALAR EL ALMENDRO FLORECIDO Y se murió de espanto cuando amados violines volvÃan a brotarle por sus venas. A la memoria retornaban: que ya no habÃa remedio; ni placebo ¡Para vivir hay que vivir en carne viva¡. Huracán fueron sobre su cuerpo, desabrochada la conciencia , desnuda la expusieron. - sin un jirón de piel con qué cubrirse - Ni del corazón quedó rincón que no le fuera sacudido . Y tembló por…
Esperanza Medina 8 Poemas de: Escrito Con La A... , (2007) I A veces se me escapan las palabras de las manos, no dicen lo que pienso, me traicionan y cuentan lo que siento. Yo las miro, incrédula, extrañada, sigo su vuelo, absorta, con la vista, noto su dardo amargo en la garganta. A veces las palabras se apiadan de mi, traen a mis labios tu piel, a mi alma tu beso, y luego, absurdas, caprichosas, se alejan con el viento, se giran y me guiñan ese dulce ojo azul que hoy no tengo.
Miladis Hernández Acosta 3 Poemas CYRANO DE BERGERAC O EL GRITO DE LAS PALABRAS HUECAS No es la cárcel Cyrano la que conversa con los hipócritas Son los hipócritas quienes sahúman los barrotes Te he visto llegar (allÃ) con la espada que zahiere las hediodences SÃrvete esta manzana mordida por las barricadas. Marcaron mis dientes que han roÃdo el hueso -chupalotodo- Retorcido en la jaula de los inmolados. Esta es mi carnicerÃa. Mi jardÃn -idiotizado- Donde la madre loca vomita con fúnebres pedanterÃas. Adéntrate al f…
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